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Thursday, May 7, 2026 streamed.news From video to newspaper
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El Pentágono entrega el control de su inteligencia militar a Palantir en un contrato de 10.000 millones de dólares

El Pentágono entrega el control de su inteligencia militar a Palantir en un contrato de 10.000 millones de dólares

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Fuente original: Marcelo Longobardi
Este artículo es un resumen e interpretación editorial de ese contenido. Las ideas son de los autores originales; la selección y redacción son de Streamed.News.


Este programa de Marcelo Longobardi abordó varios temas. Se destacan 6 segmentos por su relevancia. Cada sección enlaza directamente al momento en el video original.

Cuando el software que decide el lanzamiento de un misil pertenece a un accionista privado con agenda política propia, la cadena de mando militar deja de ser exclusivamente estatal. Eso ya ocurrió.


El Pentágono entrega el control de su inteligencia militar a Palantir en un contrato de 10.000 millones de dólares

A finales de julio de 2025, el ejército de Estados Unidos firmó un contrato de 10.000 millones de dólares con Palantir Technologies, la empresa cofundada por Peter Thiel, convirtiendo su software en el sistema operativo central de la inteligencia táctica, la logística y la gestión de personal del Pentágono. Lo que se presentó públicamente como una simplificación administrativa —la consolidación de 75 acuerdos separados en uno solo— implicó, según la investigadora Francesca Bría, la cesión de funciones militares soberanas a una empresa cuyo fundador ha declarado públicamente que la libertad y la democracia son incompatibles.

El contrato significa que las decisiones sobre objetivos militares, movimientos de tropas e inteligencia de campo se procesan mediante algoritmos controlados no por el mando castrense, sino por un consejo de administración privado. Palantir se convirtió además en la empresa con mejor rendimiento del índice S&P 500 en 2025, con ingresos trimestrales superiores a los 1.000 millones de dólares, impulsados en gran parte por sus contratos con la administración Trump.

"El ejército no solo compró software, se dio soberanía operativa a una plataforma sin la cual ya no puede funcionar."

▶ Ver este segmento — 21:10


Anduril despliega drones de guerra autónoma mientras ex ejecutivos de Thiel ocupan mandos militares en Washington

La empresa de defensa Anduril, fundada por Palmer Luckey —creador original de los visores de realidad virtual Oculus—, afirma que sus sistemas pueden identificar objetivos, atacar y regresar sin ninguna intervención humana. El secretario de Defensa Pete Hegseth anunció en julio de 2025 una iniciativa para integrar plenamente armas autónomas en el ejército estadounidense antes de 2027, un programa en el que Anduril, valorada en 30.500 millones de dólares, ocupa un lugar central. Paralelamente, la red satelital militar Starshield de SpaceX está integrada en las comunicaciones de la OTAN, lo que lleva a Bría a concluir que la autonomía defensiva de Europa es, en sus palabras, una ficción teatral.

La fusión entre industria y Estado no se limita a los contratos: Michael Obadal, ejecutivo de Anduril, fue nombrado subsecretario del Ejército mientras mantenía acciones de la propia empresa. Gregory Barbaccia, tras una década en la división de inteligencia de Palantir, dirige ahora los sistemas de datos del gobierno federal. En junio de 2025, el Pentágono nombró directamente a cuatro ejecutivos tecnológicos tenientes coroneles, borrando formalmente la distinción entre contratista privado y mando militar.

"La distinción entre un contratista y un mando militar, entre la búsqueda de beneficios y la defensa nacional, ha sido eliminada deliberadamente. Ya no hay línea que nos divida."

▶ Ver este segmento — 35:16


Ejecutivos del entorno de Thiel copan puestos clave en la Casa Blanca y el Pentágono

El patrón de influencia de Peter Thiel sobre el gobierno estadounidense se articula a través de una red de personas directamente vinculadas a sus empresas que ocupan hoy cargos de alta responsabilidad en Washington. Steven Miller, jefe de gabinete adjunto de Donald Trump, es accionista de Palantir. Michael Kratsios, miembro del equipo de Thiel, dirige la Oficina de Política Científica y Tecnológica de la Casa Blanca. Gregory Barbaccia pasó de la división de inteligencia de Palantir a dirigir los sistemas de información del gobierno federal, supervisando programas que benefician directamente a su antiguo empleador.

Esta concentración de lealtades cruzadas entre el sector privado y el aparato del Estado convierte el principio de seguir el dinero, popularizado durante el escándalo Watergate, en una herramienta analítica de primera relevancia. Thiel, que financia campañas políticas, mantiene contratos multimillonarios con el gobierno y ha colocado a sus colaboradores en posiciones de control estratégico, representa según Bría el ejemplo más claro de cómo el poder tecnológico ha aprendido a colonizar el Estado desde dentro.

"La línea que separa eso de la corrupción debe ser muy finita."

▶ Ver este segmento — 40:05


El fondo 1789 Capital, vinculado a Thiel y Vance, se multiplicó por siete tras la incorporación de Donald Trump Jr.

El fondo de capital de riesgo 1789 Capital, fundado por personas de confianza tanto de Peter Thiel como del vicepresidente JD Vance, pasó de gestionar 150 millones de dólares a superar los 1.000 millones tras la entrada de Donald Trump Jr. como socio en noviembre de 2024. El fondo, que se presenta públicamente como una inversión patriótica según declaraciones del propio Trump Jr., canaliza capital hacia proyectos de inteligencia artificial de aplicación militar, incluyendo aportaciones al ecosistema empresarial de Elon Musk. Esto establece, en palabras del análisis de Bría, una línea directa entre el poder presidencial y la industria armamentística.

La operación ejemplifica lo que Bría describe como la transformación del capital de riesgo en dinastía: las mismas redes que financiaron la campaña política ahora se benefician de los contratos que esa misma administración adjudica. Lo que comenzó como una red ideológica contraria al Estado ha terminado por convertirse en su principal beneficiaria, reconfigurando la infraestructura crítica pública como fuente de rentabilidad privada.

"Lo que nació como una evasión libertaria se ha transformado en una apropiación autoritaria."

▶ Ver este segmento — 44:26


Bría acuña el concepto de 'pila autoritaria' para describir la infraestructura tecnológica de control construida desde Silicon Valley

La investigadora Francesca Bría describe en su análisis una formación emergente en Washington a la que denomina complejo tecnológico autoritario: una coalición de empresas, financiadores e ideólogos que construye de forma coordinada una infraestructura planetaria de vigilancia y control sin rendición de cuentas democrática. En su núcleo identifica a figuras como Peter Thiel, Elon Musk, Mark Andreessen y Palmer Luckey, cuyos sistemas —plataformas de nube, modelos de inteligencia artificial, redes de drones y constelaciones orbitales— forman lo que Bría llama la pila autoritaria. El Servicio Nacional de Salud del Reino Unido es uno de los muchos organismos públicos europeos que ya dependen de estas plataformas.

El análisis advierte que ninguna de estas decisiones de externalización provocó un debate parlamentario significativo en Europa, revelando una cesión sistemática de soberanía a empresas cuyos dirigentes socavan activamente los sistemas democráticos que las contratan. Bría concluye que los tecnoautoritarios no necesitan convencer a los votantes: les basta con controlar la infraestructura estatal crítica, convirtiendo la democracia en lo que ella define como una interfaz heredada, mantenida por inercia mientras es vaciada de contenido.

"Para ejercer el poder no basta con ganar elecciones, hay que ganar contratos."

▶ Ver este segmento — 27:10


Thiel y Yarvin: las ideas antidemocráticas que impulsan a la élite tecnológica más influyente del mundo

Peter Thiel, uno de los inversores más poderosos de Silicon Valley, ha escrito y declarado públicamente que la democracia es incompatible con la libertad, situando el conflicto fundamental del mundo no entre naciones o ideologías políticas tradicionales, sino entre tecnología y política. Su influencia intelectual se entrelaza con la de Curtis Yarvin, bloguero y difusor de ideas libertarias con amplio predicamento en los círculos MAGA, quien propone directamente sustituir los gobiernos elegidos por corporaciones privadas bajo el argumento de que la democracia es un sistema obsoleto.

Lo que hace relevante estas posiciones no es su radicalidad teórica, sino que quienes las sostienen controlan hoy contratos militares de decenas de miles de millones de dólares, financian campañas electorales y han colocado a sus colaboradores en los más altos niveles del gobierno estadounidense. La pregunta ya no es si estas ideas son peligrosas en abstracto, sino qué ocurre cuando quienes las defienden tienen acceso directo a la infraestructura del Estado.

"La democracia es incompatible con la libertad."

▶ Ver este segmento — 3:32


También se menciona en este vídeo


Resumen de Marcelo Longobardi · 49:21. Todo el mérito corresponde a los creadores originales. Streamed.News resume contenido de vídeo disponible públicamente.

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